El secreto de su encanto radicaba en la seguridad que tenía en sí misma; se aceptaba y se quería como era, y no se martirizaba ni se acomplejaba por esos kilitos de más
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No creas que para ser sexy hay que tener las medidas perfectas: 90-60-90, y medir más de 1.65, ¡para nada! Ser sexy es una actitud. Si tú eres como el resto de las mortales, bueno, puedes desarrollarla y hacerla parte de tu manera de ser.
Ser sexy no quiere decir que vayas por la vida devorando a cuanto hombre se cruce por tu camino: es sentirte bien contigo, a gusto con tu ropa, tu cuerpo, tu estilo, toda tú. Es tener tal seguridad que la proyectes.
SI no te sientes sexy, te comparto unos cuantos consejitos para lograrlo:
- Siempre compra y ponte ropa con la talla adecuada. Si te compraras un maravilloso vestido de diseñador talla 11 y usualmente eres 15, sinceramente te podrás ver de muchas maneras, pero nunca sexy. Aparte de que no andarás cómoda y te sentirás extraña.
- Compra siempre los colores que te favorezcan, que te hagan ver y sentir bien; hay algunos que opacan la piel. Todas sabemos que el clásico negro te hace sentir y ver más delgada, pero si tu piel se ve apagada, prueba otros colores.
- Si no estás a gusto con tu peso, celébrate cuando pierdas un kilo, disfruta tu belleza nueva.
- Consiéntete con masajes, pedicure, manicure, faciales, todo para sentirte y verte mejor.
- Hazte un corte de cabello regularmente, para conservar el estilo de tu corte. Uno de los errores más grandes que cometemos las mujeres es no darle un adecuado mantenimiento al cabello: tintes, cortes, tratamientos...
- Mantén siempre a la mano un kit o paquete de emergencia: rubor, labial, rímel, aretes, una mascada para poder transformarte cuando no dispongas de tiempo para desplazarte a casa y arreglarte.
- No compres ropa muy ajustada. La holgada no necesariamente te hará ver gorda. Compra la que te haga sentir cómoda, segura y atractiva. Es triste ver a chavas portando licras ajustadísimas que les trasparentan hasta la conciencia. Eso no es ser sexy, sino miope.
- Si la talla de la etiqueta te molesta, córtala.
- Si hay algo en tu persona que no te guste y que puedas cambiar de manera natural, pon tu empeño en ello.
Lo importante es cómo te sientas respecto a ti misma; no te descalifiques ni te hagas comentarios negativos sobre ti misma.
Cuando despiertes, piensa que eres la mujer más guapa y sexy, y que vas a comenzar un día maravilloso.
Cuando entres a un salón lleno de gente, piensa que Miss Universo está entrando. Recuerda: es cuestión de actitud.
